“El abandono escolar tiene consecuencias muy importantes, genera menos oportunidades, fomenta la desigualdad y la discriminación social y conlleva un futuro más incierto”. Así de tajante se muestra la fundación Mapfre en relación con el fracaso escolar, un problema que, según indica, en nuestro país afecta a uno de cada cuatro menores de 16 años.

Con el propósito de concienciar a toda la sociedad sobre este serio problema, ha lanzado una campaña denominada “El Fracaso Escolar es Tarea de Todos”, una iniciativa enmarcada dentro del programa RECAPACITA, a través del cual la Fundación lleva a cabo diferentes actividades dirigidas a fomentar las buenas prácticas educativas para la inclusión, utilizando diversas metodologías y recursos, así como materiales de trabajo específicos para docentes y alumnos.

Concretamente, esta nueva campaña se centra en la prevención del fracaso escolar mediante un programa de concienciación y sensibilización, dando conocer esta realidad y ayudando a toda la Comunidad Educativa (familias, profesores y estudiantes) a asumir su parte de responsabilidad y a tratar de buscar soluciones a este grave problema social, con el fin de transformarlo en éxito escolar.

Definiendo este fracaso como el resultado de un proceso de desenganche progresivo del Sistema Educativo, la campaña recuerda que, para prevenirlo, es necesario detectar los primeros síntomas y sus causas, entre las que destaca: problemas de aprendizaje, de visión o audición no diagnosticados, falta de motivación, falta de recursos o apoyo en los centros escolares, bajos recursos económicos para realizar estudios medios y superiores, situaciones de acoso o bullying, o padecer estrés ante una elevada exigencia.

Según explica la Fundación, el programa se centra especialmente en el rol fundamental de las familias en la prevención del fracaso, ofreciendo una serie de recomendaciones, tales como: confiar y colaborar con sus hijos, conocerlos, aceptarles por lo que son y no por lo que nos gustaría que fuesen, exigirles en base a sus capacidades y enseñarles a desarrollar hábitos, de cara a favorecer su sensación de equilibrio y tranquilidad. 

Asimismo, se trabaja la gestión de emociones a través de las competencias emocionales (autoconocimiento, motivación, empatía, relaciones positivas…), mediante ejercicios prácticos que ayudan a los estudiantes a planificarse y a tratar de superar los obstáculos que van encontrando, recordándoles, a su vez, la importancia de apoyarse en la familia y en los profesores cuando se encuentren agobiados y preocupados.

En relación con el profesorado, el programa ofrece diversos recursos para garantizar una atención en el aula personalizada e innovadora, instando a los docentes a dedicar tiempo a conocer a sus alumnos, y a tomar conciencia de la influencia de sus expectativas en el rendimiento cada uno, y de la relevancia de colaborar con las familias por el bienestar de los menores.

Para acceder a la campaña, pincha el siguiente enlace:

El fracaso escolar es tarea de todos

Publicado: 28 de Julio de 2016