Continuando con las entrevistas que Infocop ha elaborado para analizar el problema del acoso escolar en las aulas españolas y el borrador del Plan Estratégico de Convivencia Escolar, que el Ministerio de Educación ha presentado recientemente, en esta ocasión se ha solicitado a Ana Lillo su valoración. Ana Lillo es psicóloga sanitaria, experta en intervención crisis y atención a la infancia y adolescencia, coautora de la Guía "La familia ante momentos difíciles", publicada por la Comunidad de Madrid. Ha prestado sus servicios profesionales en los centros educativos de esta Comunidad, donde se han producido los últimos casos de menores que se han suicidado.

Ana Lillo 

ENTREVISTA

Para encuadrar el problema, ¿cuál es el análisis de la situación del acoso escolar en España y de los recursos de los centros educativos españoles para hacerle frente? 

El estudio estatal sobre la convivencia escolar en la Educación Secundaria Obligatoria del Observatorio Estatal de Convivencia es del año 2010. En sus conclusiones afirman que la convivencia en general es buena, y aunque reconoce que existen pocos casos de violencia escolar, estos son graves e importantes. Y ya en el 2010, se ven las siguientes necesidades: más recursos humanos que trabajen la convivencia, formación específica del profesorado, equipos de mediación y resolución de conflictos a múltiples niveles, mayor coordinación entre equipos educativos, crear equipos de alumnos y alumnas en los centros para mejorar la convivencia, desarrollo de programas de prevención de la violencia y mejora de la convivencia. 

El informe del Maltrato Entre Iguales, ISEI-IVEI del Gobierno Vasco realizado en 2012, afirma que el índice general de maltrato en tercer ciclo de E. Primaria es del 21% y disminuye al 14,6% en Secundaria Obligatoria. Al compararlo con el estudio del 2009 se ve que aumenta un 4% en Educación Primaria y un 2,8% en ESO. 

Hacen falta nuevos estudios que arrojen datos actualizados sobre el estado de la convivencia en los centros educativos y que se evalúe si lo realizado ha sido suficiente, teniendo en cuenta el punto de vista de todas las personas implicadas, también las observadoras del acoso. Los casos de bullying se producen, y con resultados muy trágicos en ciertas ocasiones, y considero que son insuficientes los recursos existentes para prevenirlos. 

Desde hace meses el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte lleva trabajando en el borrador del Plan Estratégico de Convivencia Escolar con la intención de que la convivencia se convierta en uno de los ejes de nuestro sistema educativo. En líneas generales, ¿qué le parecen las medidas contempladas en dicho borrador?

El Plan responde a una preocupación sobre el bienestar escolar. No parece que se esté reduciendo el acoso y hay que tomar muy en serio su erradicación. Así que bienvenido sea un Plan que cuente con expertos, que tenga financiación y que esté presente los años que sean necesarios. Lo presentado, como bien comentáis, es un borrador de Plan que está por definir en detalle, e incluye propuestas positivas como un teléfono de atención a víctimas del acoso escolar, poner en marcha un protocolo de convivencia escolar, publicar una Guía de padres, desarrollar el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar, organizar anualmente un Congreso Estatal de Convivencia Escolar o mejorar la formación del profesorado en convivencia, entre otras. El Ministerio asegura que el Plan incluye 70 medidas, pero las dadas a conocer no son 70, ni se ha difundido un documento amplio que las detalle. Espero que este borrador de Plan no responda solo a noticias trágicas, y que estas medidas se “esfumen” cuando el acoso escolar no esté en el candelero de las noticias. 

Una medida que me ha llamado la atención y valoro como muy positiva es la de formar al profesorado en Actuaciones Educativas de Éxito. A través de grupos interactivos, tertulias dialógicas... con la participación de voluntariado adulto, y la creación de comunidades de aprendizaje, se mejora la calidad de las relaciones de toda la comunidad educativa, y se afrontan mejor los conflictos. Estas medidas están avaladas científicamente y además mejoran el aprendizaje de todo el alumnado.

A su juicio, ¿considera que el Plan deja fuera algún aspecto fundamental para atajar el problema del acoso escolar o la violencia en las aulas?

No se citan dos medidas que son estructurales y claves: la disminución de la ratio de alumnado por profesor, y el aumento del número de orientadores bien formados. Cuanto mayor hacinamiento y mayor número de alumnos por profesor, es evidente que se pueden cuidar peor las cuestiones de convivencia. Además la falta de un suficiente número de orientadores bien capacitados tampoco ayuda a prevenir el acoso y mejorar la convivencia. La UNESCO recomienda que haya 1 orientador por cada 250 alumnos, y en España se estima que de media rondamos 1 por cada 800 alumnos. Si, además, se contara específicamente con psicólogos educativos, se podrían hacer mejores intervenciones. 

Es de suma importancia que existan programas de Tolerancia 0, no solo del  bullying y ciberbullying,  sino diseñar programas que incidan en prevenir el fracaso escolar, la violencia de género y la homofobia. Pero deben ser programas poco burocráticos y muy dinámicos que cuenten con una participación directa de los principales actores, que es el alumnado. 

También considero que la participación real de las familias en la convivencia del centro es un asunto clave. Las madres y los padres deben estar en los Consejos Escolares y en las AMPAS y proponer y dinamizar a otras familias en asuntos de convivencia. 

Hay que cuidar la calidad de las relaciones entre el profesorado y el alumnado, las habilidades para que los centros educativos sean “espacios seguros y hacedores de convivencia”, y construir con las personas implicadas y expertos espacios donde el diálogo sea el protagonista, y no solo las normas y procedimientos. 

En el borrador del Plan se contempla la realización anual de un congreso sobre convivencia escolar en el que se presenten “contribuciones teóricas de relevancia internacional, investigaciones recientes sobre la mejora de la convivencia y contribuciones prácticas en las que se muestren procesos de implementación de acciones educativas de éxito”. A este respecto, ¿qué nos indica la evidencia científica sobre programas eficaces para prevenir o actuar ante el acoso escolar? ¿Qué papel juega la Psicología, como disciplina científica, en este conocimiento?

El alumnado pasa un “tiempo de vida” importante en los centros escolares. Y lo que allí suceda, junto con lo que ocurra en su familia, es clave para un adecuado desarrollo psicológico y social. La calidad en sus relaciones y en el afrontamiento de los conflictos junto al rendimiento académico son importantes en la construcción de su personalidad, y existen experiencias de intervenciones positivas contrastadas. 

El conocimiento y las herramientas desarrolladas por la Psicología permiten explicar y modificar el comportamiento. Por tanto, tenemos mucho que aportar en la convivencia y prevención del acoso, y es un campo que debería estar en expansión. Desgraciadamente, realmente la Psicología ha sido expulsada de los centros educativos en España, lo que dificulta la investigación psicológica y desarrollo en este ámbito.

¿Resaltaría como ejemplo de buenas prácticas alguna propuesta exitosa para la prevención y/o tratamiento del acoso escolar desde los centros educativos que se esté llevando a cabo a gran escala en algún país fuera de España? ¿En qué consiste/n dicha/s propuesta/s?

El programa finlandés anti Acoso Escolar KIVA. Programa ininterrumpido que se gesta en el 2007, realizado por psicólogos y que está presente en el 90% de los centros escolares finlandeses. Existe un equipo Kiva en cada centro y el alumnado recibe sesiones preventivas sobre acoso escolar y estrategia de mejora de la convivencia. Además realizan trabajos en grupos sobre el valor del respeto, empatía…. Inciden mucho, no solo en la personas que acosan o que son acosadas, sino en el núcleo donde mayor número de personas hay, en las personas que observan. Existe un videojuego sobre este tema, un buzón virtual para denunciar de forma anónima, sesiones informativas con las familias, en el recreo hay vigilantes contra el acoso y que con sus chalecos reflejan la idea de que están velando por la seguridad de todas. Han demostrado una gran eficacia, medidos en un gran estudio que arroja datos como una reducción del 40% del acoso escolar y aumento de la motivación por el estudio, así como menos presencia de síntomas depresivos y de angustia. 

Teniendo en cuenta cómo está planteado el sistema educativo español y en concreto, los departamentos de orientación escolar (que no necesariamente están conformados por psicólogos, sino que cualquier otro titulado puede acceder a formar parte de estos equipos), ¿en qué medida puede afectar esta circunstancia al éxito en la reducción del impacto del acoso escolar que persigue el Plan de Convivencia?

El profesorado no puede saber de todo y hacer de todo y debe contar con profesionales que den apoyo a su labor. Como bien decís, los orientadores con las últimas reformas, no tienen por qué ser titulados en Psicología, que somos los expertos en evaluación en intervención sobre el comportamiento. Además el rol de orientador está más bien centrado en cuestiones académicas. Por tanto, no parece que sea un buen diseño para contar con profesionales adecuadamente formados que den apoyo a las problemáticas psicológicas que exceden de lo habitual. Considero que se debería hacer una reforma del sistema educativo que permitiera la existencia de Servicios de Apoyo multiprofesionales que, en función de las necesidades, contaran con psicólogos educativos y otros expertos, y desarrollaran su labor desde dentro de los centros, creando relaciones y actividades que ayuden a mejorar la convivencia, prevenir el acoso, prevenir otros comportamientos problemáticos como la violencia de género, la homofobia, el consumo de drogas o los embarazos no deseados, atender mejor la diversidad funcional, facilitar el conocimiento de idiomas y la integración del alumnado inmigrante, cuidar más la coordinación con las familias, los servicios sociales y sanitarios... Si se contara con estos recursos profesionales de apoyo, sin duda mejoraría la calidad del sistema educativo.

Para finalizar, ¿le gustaría añadir otro comentario?

En este tema se está acudiendo a los profesionales de la Psicología como se acude a los bomberos. Es bueno contar con psicólogos expertos que en momentos de crisis acudamos a los centros educativos que han sufrido hechos trágicos, como son los suicidios de menores. Pero lo importante es prevenir que estos hechos sucedan, y esto se consigue con reformas estructurales que permitan la incorporación cotidiana de metodologías y recursos profesionales que mejoran la convivencia. Es un tema urgente e importante, y ningún menor debería suicidarse o sufrir un desarrollo personal negativo por el acoso escolar.