Los países miembros de la OMS aprobaron una resolución sobre la estrategia y el plan de acción mundiales sobre el Envejecimiento y la Salud 2016-2020, en el marco de la 69ª Asamblea Mundial de la Salud de la OMS, celebrada el pasado mes de mayo.

La Estrategia sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020 tiene como objetivo ampliar la visión de los Estados miembro acerca del envejecimiento para adoptar medidas que aseguren que las personas mayores pueden optar a un envejecimiento largo y saludable, haciendo énfasis en la promoción de un envejecimiento activo, definido como el proceso de desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional que favorece el bienestar en las personas mayores.

Tal y como se expone en el texto, se prevé que el porcentaje de población mayor se duplique en la primera mitad de este siglo, alcanzando el 22% de la población mundial en el año 2030. Por tanto, la promoción de la salud durante el envejecimiento y la construcción de sistemas que sean capaces de dar respuesta a las necesidades de las personas mayores, constituyen, según la Estrategia, “inversiones sólidas para un futuro en el que las personas mayores tengan la libertad para ser y desarrollar su valía”

Con la finalidad de paliar el impacto del envejecimiento de la población y aumentar la conciencia pública sobre esta circunstancia, la estrategia establece dos metas para el año 2020: maximizar la capacidad funcional de las personas mediante la aplicación de intervenciones basadas en la evidencia y establecer la evidencia y las colaboraciones necesarias para declarar la Década del Envejecimiento Activo desde el año 2020 al año 2030. 

Asimismo, la Estrategia define cinco objetivos principales: el compromiso en acciones que promuevan un envejecimiento saludable en todos los países, el desarrollo de entornos amigables para los mayores, la alineación de los sistemas sanitarios a las necesidades de las personas de edad avanzada, el desarrollo de sistemas sostenibles y equitativos para proporcionar cuidados a largo plazo (incluida la atención en cuidados paliativos) y la mejora en la evaluación, seguimiento e investigación en envejecimiento saludable. 

Teniendo en cuenta estos objetivos, la resolución aprobada en el marco de la 69ª Asamblea Mundial, insta los Estados miembros a que:

  • Apliquen las medidas propuestas en la Estrategia y el plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud, adoptando un planteamiento multisectorial, y en particular estableciendo planes nacionales o incorporando esas medidas en los distintos sectores gubernamentales. 
  • Establezcan un centro de coordinación y un grupo de trabajo sobre el envejecimiento y la salud y refuercen la capacidad de los sectores gubernamentales pertinentes para integrar la dimensión del envejecimiento saludable en sus actividades valiéndose del liderazgo, el establecimiento de lazos de asociación, la promoción y la coordinación. 
  • Proporcionen apoyo y contribuyan al intercambio entre los Estados miembro a escala mundial y regional de las enseñanzas extraídas y de experiencias innovadoras, en particular de medidas para mejorar la evaluación, el seguimiento y las investigaciones sobre el envejecimiento saludable en todos los niveles. 
  • Contribuyan al desarrollo de los entornos adaptados a las personas mayores, aumentando la sensibilización acerca de la autonomía y la participación de las personas de edad avanzada, mediante un planteamiento multisectorial. 

Más información en:

Estrategia y plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud, 2016-2020