¿Cuál es la realidad actual de la Psicoterapia? ¿Cuál es su situación en España y Europa? ¿Es conveniente que el psicoterapeuta sea psicólogo? ¿Cómo puede acreditarse la calidad de la intervención de un profesional en este ámbito?

La respuesta a estas y a otras preguntas se debatirá el próximo día 9 de abril, en Barcelona, en el marco de las II Jornadas Nacionales de Psicología, organizadas por el Consejo General de la Psicología junto con el COP Catalunya.  Un evento que se erige como punto de encuentro y colaboración entre profesionales del ámbito, constituyendo, a su vez, una oportunidad para que los miembros de la recién constituida División de Psicoterapia, así como miembros de otras Divisiones y colegiados interesados en esta área, puedan conocerse, compartir e intercambiar experiencias y conocimientos.

A este respecto, Infocop Online ha querido entrevistar a uno de sus ponentes, Miguel Ángel Vallejo Pareja, Psicólogo Especialista en Psicología Clínica y Certificado EuroPsy de Especialista en Psicoterapia. Actualmente es Catedrático de Terapia Cognitivo Conductual de la UNED y director del Máster en Terapia de Conducta y del Especialista Universitario en Hipnosis Clínica de la misma universidad. 

Miguel Ángel Vallejo

Miguel Ángel Vallejo, que participará en una de las mesas redondas programadas para esta segunda edición de las Jornadas de Psicoterapia, ha querido concedernos una entrevista para hablarnos en profundidad sobre este tema.

ENTREVISTA

A modo de introducción, el próximo día 9 de abril, usted participará en las II Jornadas Nacionales de Psicoterapia, que tendrán lugar en Barcelona. ¿Cuál es el propósito de este encuentro?

Es una oportunidad para intercambiar opiniones y debatir sobre la situación actual de la Psicoterapia y sus perspectivas de futuro. La reciente constitución de la División de Psicoterapia del Consejo General de la Psicología (COP) supone un hito para el desarrollo de la Psicoterapia. Dicha constitución viene seguida de una década de impulso y acreditación de la actividad psicoterapéutica a través del Certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia, que cuenta, a día de hoy en su registro europeo, con más de 3.300 psicólogos españoles certificados y accesibles públicamente en la Web. Todo ello merece una Jornada de encuentro, como se ha señalado, para situar en perspectiva la Psicoterapia en España, en el contexto europeo.

Como ya hemos comentado, a lo largo de la Jornada se celebrarán diversas mesas redondas cuyo tema central es la Psicoterapia. Como experto en el ámbito, ¿podría señalarnos qué ventajas adicionales puede aportar la Psicoterapia frente a otro tipo de intervenciones?

La Psicoterapia es el tratamiento de elección en los principales problemas de salud. Tal y como se desprende de la bibliografía científica y recogen las guías de tratamiento gubernamentales. Así es la opción más eficiente en, por ejemplo, los trastornos de ansiedad y la depresión, quedando los psicofármacos como complemento de ésta en la depresión grave, no así en la leve o moderada. Así que la preminencia de la Psicoterapia es evidente en el cuidado de la salud por su importancia en los trastornos emocionales, en los problemas en la infancia y adolescencia y en general en la mayoría de los ámbitos que afectan al comportamiento y sus implicaciones interpersonales.

Hay que destacar no sólo que la Psicoterapia es más eficaz que los psicofármacos sino que es menos iatrogénica, esto es especialmente importante en personas con diversas patologías o en general en personas medicadas pues la interacción de los psicofármacos con dicha medicación aumenta notablemente la posible iatrogenia. Adicionalmente cabe señalar el coste del tratamiento. Aun cuando el tratamiento farmacológico puede tener un coste directo menor que la Psicoterapia a largo plazo no lo es necesariamente, como diversos estudios han puesto de manifiesto.

¿Qué papel ocupa actualmente la Psicoterapia en nuestro país? ¿Cree que se le concede la importancia que merece?

La Psicoterapia tiene cada vez mayor presencia y reconocimiento en España, tanto por parte de los ciudadanos como de los profesionales de la salud. Cada vez es mayor el conocimiento de que los problemas psicológicos deben abordarse desde una perspectiva, justamente, psicológica y no médica. Esto no supone desdeñar el acercamiento médico sino acotarlo a los ámbitos adecuados de intervención y, por supuesto, al tratamiento combinado cuando así esté indicado.

Con respecto a su segunda pregunta cabe responder que no se le concede la importancia que merece. La atención psicoterapéutica en España es, por lo general, materia privada, no de la sanidad pública. Salvo excepciones el sistema sanitario público no reúne las condiciones necesarias: extensión, recursos, etc., como para ofrecer un servicio psicoterapéutico que garantice su eficacia. Este es un grave problema pues discrimina a los ciudadanos en su posibilidad de beneficiarse de ella. Éstos tienen derecho a recibir, por el sistema público de salud, los tratamientos que se ha mostrado más efectivos, eficaces y eficientes para sus problemas, lo que no sucede en el momento actual en la mayoría de los casos, en especial, como se ha comentado, para los problemas emocionales y su efecto más amplio sobre la salud.

En su opinión, ¿qué acciones deberían emprenderse para difundir la Psicoterapia y potenciar su desarrollo científico, técnico y profesional?

Llegar a la población general con información clara al respecto es fundamental. Los problemas psicológicos requieren un abordaje distinto de los problemas médicos al uso. Una adicción o una depresión no se resuelve tomando pastillas, aunque puedan ser útiles ocasionalmente. Este tipo de mensajes deben reiterarse para una concienciación cada vez mayor de los ciudadanos.

Desde un punto de vista científico y técnico las cosas están claras. Los procedimientos psicoterapéuticos han mostrado sobradamente su eficacia, lo que es reconocido por la comunidad científica. El que dichos tratamiento estén disponibles o no para el ciudadano no es una cuestión científica sino política. Son las autoridades sanitarias las que deben dar razón de esa incongruencia. Más cuando se ha demostrado el coste-eficiencia de la Psicoterapia en sistemas públicos como el alemán o el británico, que con distintos modelos, la ofrecen a los ciudadanos.

Por último, desde la perspectiva profesional se debe ser estricto en la aplicación de procedimientos psicoterapéuticos que han demostrado su eficacia. No se trata tanto de orientaciones terapéuticas como de la demostración empírica de su eficacia. La diversidad de enfoques es positiva pues los problemas son diversos y también diversas las perspectivas desde las que se pueden abordar. La diferencia enriquece siempre que los procedimientos estén sustentados científicamente, incluidos los estudios clínicos. Sumar, no restar, pero siguiendo los estándares y las guías clínicas.

Hoy en día, existe un amplio debate en torno a qué profesionales pueden obtener acreditación como Psicoterapeutas. Concretamente, y parafraseando la pregunta relativa al tema propuesto en la mesa redonda en la cual usted intervendrá, ¿por qué conviene que el Psicoterapeuta sea psicólogo? ¿De qué manera se puede garantizar la calidad de la intervención del profesional de la Psicología en este ámbito disciplinar?

Parece de Perogrullo, naturalmente que lo más conveniente es que la Psicoterapia la ejerza un psicólogo. ¿Quién mejor que un psicólogo? La cuestión deviene en que otros profesionales, médicos en especial, también ejercen la Psicoterapia. Es evidente que un psicólogo tiene mejor formación, más apropiada diría yo, que un médico para abordar los problemas psicológicos. No obstante, la historia de la Psicoterapia tiene ilustres casos de médicos psicoterapeutas como Joseph Wolpe o Aaron T. Beck, por ejemplo. De manera que, en mi opinión, y con las excepciones correspondientes es el psicólogo el que conviene que ejerza la Psicoterapia.

La calidad de la intervención debe garantizarse por una apropiada formación, teórica y práctica en los fundamentos de la Psicoterapia, esto es en la Psicología, y en las herramientas específicas de intervención que han demostrado empíricamente su eficacia. Este es un proceso dinámico, inacabado, que debe regir toda la vida profesional, pues la ciencia y la técnica, justo por su raíz experimental, están sujetos a nuevos conocimientos y mejoras. Yo destacaría además, la competencia en habilidades interpersonales del psicoterapeuta. Estas habilidades tienen un papel central pues es la relación terapéutica el vehículo sobre el que aplican los procedimientos terapéuticos, su calidad es esencial para asegurar la eficacia.

De forma más específica, su ponencia gira en torno a la formación y acreditación. ¿Podría detallarnos en qué consistirá su intervención y qué temas abordará durante la misma? 

Bueno, tocaré tres puntos: qué se necesita para ejercer como psicoterapeuta, cómo se adquieren los conocimientos y qué estándares de acreditación son los más adecuados. Con respecto al primer punto, como ya hemos comentado, se debe partir de los estudios de Psicología, licenciatura o grado, y de un postgrado en Psicoterapia. En ellos, se debe incidir especialmente en las habilidades interpersonales que requieren un especial entrenamiento del psicoterapeuta. Son las habilidades terapéuticas que trascienden de las técnicas como la empatía, la aceptación, calidez, etc. Se incluye también la formación continuada. La formación práctica en horas de actividad real y supervisada es fundamental.

El segundo punto se centra en los métodos para la adquisición de los conocimientos y habilidades. Los conocimientos teóricos y, sobre todo, los prácticos mediante el estudio de casos con sus correspondientes modalidades (viñetas, audiovisuales, etc.). La supervisión como procedimiento estandarizado de aprendizaje y garantía de la integridad de los procedimientos psicoterapéuticos. Los métodos a utilizar incluyen tanto actividades presenciales como el uso de las tecnologías de la información y comunicación.

Por último, el tercer aspecto versará sobre los sistemas de acreditación. Se compararán los criterios cuantitativos y cualitativos de las acreditaciones de referencia en España: Especialista en Psicología Clínica, psicólogo general sanitario y EuroPsy en Psicoterapia. Además de la proyección europea de la acreditación de la EFPA destaca su carácter abierto y su requerimiento de formación continua.

En la actualidad, usted es Presidente del Comité Nacional de Acreditación de EuroPsy Especialista en Psicoterapia. En línea con la pregunta anterior, ¿considera que la reglamentación de la EFPA para conceder dicho certificado garantiza adecuadamente la calidad del ejercicio psicoterapéutico de los psicólogos? ¿Qué supone estar en posesión de esta acreditación?

El Certificado Europsy de Especialista en Psicoterapia es una garantía de calidad para los ciudadanos. Los psicólogos que lo poseen han acreditado ante un órgano colegiado el cumplimiento de unos estándares europeos para el ejercicio de la Psicoterapia. Dichos estándares son válidos, por tanto, a nivel europeo e incluyen un registro europeo transnacional, con acceso Web.

Me gustaría destacar que además de los criterios y estándares de acreditación, se trata de un proceso llevado a cabo con todas las garantías por órganos colegiados nacionales y europeos.

A su juicio, ¿cuáles son las diferencias básicas entre el certificado de la EFPA y otros certificados que se emiten acreditando formación psicoterapéutica por asociaciones como la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapia (FEAP) en España?

Aunque ambos certificados, EFPA y FEAP (vaya lío con las letras), tratan de la acreditación en Psicoterapia y tienen una referencia europea, tienen notables diferencias, destacaré la principal. El certificado EFPA es EuroPsy, esto es, se trata de un reconocimiento europeo de la formación de grado en Psicología y postgrado en Psicoterapia. Supone, en suma, 2 certificados, uno como psicólogo y otro como psicoterapeuta. La acreditación de la FEAP no es específicamente psicológica. Tiene asociados que no son psicólogos, caso de los médicos, e incluso admite otras titulaciones universitarias. La referencia y control del certificado EFPA es el Consejo General de la Psicología y la de la FEAP es cada una de las diversas asociaciones que las componen, más de 50 y que aplican cada una de ellas esos criterios comunes. El certificado FEAP no es un certificado europeo en sí. Las personas que lo tiene pueden solicitar su equivalente europeo y figurar en un registro de la EAP. Por el contrario el certificado de la EFPA es europeo en sí mismo.

Para finalizar, ¿desea añadir algún otro comentario?

Sí, un par de cosas. La primera es la ventaja tomada por la EFPA al establecer unos estándares europeos antes de que se haya legislado sobre este particular. Este modo de proceder pone en las organizaciones profesionales, en nuestro caso al más alto nivel, el COP, la regulación de actividades con notables implicaciones como servicio público. En España todos los psicólogos que ejercen la Psicoterapia pueden solicitar ese reconocimiento, pertenezcan o no a alguna sociedad científica y/o profesional. La segunda es la necesidad de difundir el registro de psicólogos que poseen el certificado. Animamos al público en general y a quienes precisen de servicios profesionales a visitarlo: http://www.europsy.cop.es/index.php?page=encuentra-un-psicologo

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Publicado: 16 de Marzo de 2016